¡Hola!, ¿se acuerdan de cuando me hice un hordo?, aquella troll hermosa donde las haya con aires chamanísticos xD, pues bien, en estos días de aburrimiento, de ir una y otra vez a la misma dungeon para tirar a los mismos bosses de siempre, para que suelten las mismas cosas que quieren las mismas personas de siempre y con el mismo ánimo de simplemente quedar, tirar bosses y volver a quedar para volver a tirar bosses… de la misma forma -.- (ains que me estoy desviando…), pues Ingravitto ha crecido.
Sí, de ser una joven discípula chamán ha pasado a ser una prometedora señorita conocedora de los elementos y guerrera imbatible en combate. Con ella, aun pasando la mayor parte del tiempo sola he hecho cosas que hacía mucho tiempo que no hacía. Leer y disfrutar de las misiones y de cada nivel. Y que curioso que haya tenido que ser en la horda xD.
La vida en Durotar puede ser bastante complicada cuando no paran de salir sectas y los humanos quieren recuperar a toda costa algo que hace mucho tiempo dejó de pertenecerles o (¡quién lo diría!) participar en los experimentos de lo que mucho tiempo después fue una terrible plaga creada por y en beneficio de los no muertos boticarios de Entrañas.
Pero lo que realmente me ha enamorado ha sido Cima del Trueno. Me encanta, creo que tiene el cielo más claro y cálido de todo Azeroth. La mentalidad de los tauren ya podría adoptarla muchos clanes, paz, armonía y respeto que no está reñido para nada con el ánimo de caza y de reto (guiño, guiño xD). En fin la música relaja y las tarde son verdaderamente bonitas, un buen sitio para evadirte de todo.
Ingravitto ha tenido tiempo entre caza y estudio chamanístico de aportar su granito de arena en los eventos de honrar a los ancestros y el día de amor. Creo que el gusto por la estética y el afán de acaparar todos los vestidos del mundo mundial se le han pegado también a ella xD.
Tampoco le ha ido nada mal en el difícil y delicado arte de la subasta. Y no pensaba que me daría tanta satisfacción el elegir cuidadosamente que vender y que subastar, mirar largo y tendido los precios y las direcciones que toman cada objeto y finalmente recibir en el correo la merecida recompensa. Y una cosa lleva a la otra y a día de hoy soy la orgullosa dueña (y amiga) de un bonito raptor color verde brillante. Me encanta esta montura, creo que nunca he tardado tanto en decidir cual elegir xDD.
En fin, me agrada el echo de ir a mi ritmo, sin depender de un horario y de un grupo de personas, sin el conocido “mal de los épicos”. Quienes lleváis tanto tiempo como yo jugando a esto… ¿os acordáis de esa sensación? :).






